San Miguel de Allende fue fundada en 1542, alcanzó su plenitud en el siglo XVII y sufrió una severa crisis económica en las postrimerías del siglo XVIII. Los ricos se mudaron a otras partes
y el destino del pueblo se hundió en un mar de incertidumbre.
En 1927, mientras recorría México alentado por los intelectuales Alfonso Reyes y José Vasconcelos, el diplomático y artista peruano Felipe Cossío del Pomar visitó San Miguel y se enamoró de la calidad de la luz. Más de diez años después, en pos de un sueño, fundó la Escuela Universitaria de Bellas Artes en un antiguo convento transformado en cuartel.
San Miguel comenzó entonces a escribir un nuevo capítulo de su historia en el que la educación y el arte jugaban un papel preponderante.
La escuela atrajo estudiantes y éstos representaron ingresos para los comerciantes locales. El dinero comenzó a fluir. Se construyó un nuevo hotel; las ventanas de las casas se convirtieron en escaparates de tiendas que llenaban sus estantes con mercancía para la nueva clientela. El pueblo prosperó casi de la noche a la mañana.
En 1946, el arte se tornó en una entidad aparte en la Secretaría de Educación Pública y nació el Instituto Nacional de Bellas Artes. En 1950, una asamblea general anunció la fundación de la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES) y la subsecuente creación de las universidades autónomas. La Escuela Universitaria de Bellas Artes, en San Miguel de Allende, ebullía con la llegada de los primeros veteranos de guerra que buscaban alivio a los horrores vividos.
Hacia fines de los años 40, Cossío del Pomar tuvo la oportunidad de viajar a su país natal, el Perú, cosa que lo llenó de júbilo. Sin embargo, poco habría de durarle la alegría. A su regreso a San Miguel se encontró con una Escuela Universitaria de Bellas Artes prácticamente en ruinas gracias al abogado a quien había dejado a cargo, de modo que se embarcó en un nuevo y ambicioso proyecto. Con un equipo de socios que integraba a su antiguo publirelacionista, el norteamericano Stirling Dickinson, al ex gobernador de Guanajuato, Enrique Fernández Martínez y a Nell Harris, esposa de éste, Cossío fundó una nueva escuela.
Desde su creación, el Instituto Allende obtuvo la incorporación a la Universidad de Guanajuato para la maestría en Artes y, por tanto, el reconocimiento de varias universidades de los Estados Unidos. Esto dio a la nueva escuela una posición privilegiada y, para 1960, había crecido tanto en tamaño como en alcances y ofrecía también estudios de licenciatura.
Atraídos por la posibilidad de obtener créditos académicos por estudios realizados en México, un número cada vez mayor de estudiantes norteamericanos encontró en San Miguel un lugar para regresar con frecuencia, en ocasiones, trayendo amigos consigo, con lo que se fortaleció aún más la economía del lugar. El Instituto mantuvo el ritmo con un visionario líder a la cabeza.
"Cossío tenía grandes ideas, Dickinson era un fantástico promotor y mi padre tenía los contactos políticos necesarios," cuenta el actual director del Instituto, Rodolfo Fernández. "Pero el verdadero éxito de la escuela se debió al talento y la extraordinaria visión administrativa de mi madre."
Actualmente, el Instituto Allende crece y se fortalece al establecer vínculos con escuelas de arte y de lengua española, tanto del país como del extranjero. Sus programas están ahora en proceso de modificación para lograr la certificación ISO 9001-2000.
"Estoy convencido de que la única manera de lograr el desarrollo social y económico es a través de una educación de calidad," comenta el director Fernández.
Para muchos, San Miguel puede ser un pueblo turístico, pero lo que sigue atrayendo a los turistas es el ambiente creado por sus escuelas de arte y eventos culturales. Después de todo, fue el arte lo que despertó la belleza dormida que tanta gente admira hoy.


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Acerca de la fundación de arte, fundamento legal
Escritura Pública Número 6,039 Seis Mil Treinta y Nueve
Tomo LXX Septuagésimo
Antecedentes:
Primero.- La persona moral denominada “Fundación de Arte Enrique Fernández Martínez, Asociación Civil” se encuentra debidamente constituida según consta en la escritura pública número 1193 mil ciento noventa y tres de fecha 1º de junio de 1987 mil novecientos ochenta y siete, otorgada ante la fe del Licenciado Alfredo Zavala Ramírez, Notario Público número 7 siete de éste partido judicial, se constituyó la persona moral denominada “Fundación de Arte Enrique Fernández Martínez, A.C.”, habiéndose inscrito el Primer Testimonio de dicha escritura pública bajo la partida número 94 noventa y cuatro, del Tomo I primero, de la Sección de Sociedades y Asociaciones Civiles y Capitulaciones Matrimoniales de Allende, con fecha 18 dieciocho de marzo de 1992 mil novecientos noventa y dos, actualmente Folio Civil número V03*000059.
Integrantes de la “Fundación de Arte Enrique Fernández Martínez, Asociación Civil”:
Rodolfo Fernández Martínez Harris
Margarita María Rodríguez Vázquez
Mtro. Humberto Chávez Cabrales
Mtro. Jesús Méndez González
Mtro. Agapito Jiménez Rodríguez
Lic. Eva Dawn Fernández Martínez Borden
Integrantes del Consejo Directivo de la “Fundación de Arte Enrique Fernández Martínez, Asociación Civil”:
Rodolfo Fernández Martínez Harris, Presidente y Director General
Mtro. Humberto Chávez Cabrales, Secretario
Margarita María Rodríguez Vázquez, Tesorera
Mtro. Jesús Méndez González, Vocal
Mtro. Agapito Jiménez Rodríguez, Vocal
Capítulo I – Generalidades
Artículo 1º- La Asociación que en este acto se constituye se denominará “Fundación de Arte Enrique Fernández Martínez”, seguida siempre de las palabras Asociación Civil o de su abreviatura A.C., y será una persona moral con fines NO LUCRATIVOS cuya actividad primordial consistirá en la impartición de programas educativos con reconocimiento de validez oficial para la enseñanza den el ámbito de las artes y la cultura.
Capítulo II – Objeto y Facultades de la Asociación
Artículo 6º- De manera enunciativa más no limitativa, la Asociación tendrá por Objeto:
a) Fomentar y promover todas las diferentes ramas del arte como pintura, escultura, dibujo, cerámica, fotografía, idiomas y demás;
b) Instalar Escuelas de Arte y Educación Artística en las diversas ciudades del Estado de Guanajuato, en otras ciudades del País y en el extranjero, cuyos estudios puedan ser reconocidos internacionalmente, cumpliendo los requisitos que, en ese caso, fijen los gobiernos de los países extranjeros elegidos;
c) Instalar y hacer funcionar la Escuela de Arte denominada Instituto Allende fundada en el año de 1950;
d) Supervisar el funcionamiento de la Escuela de Arte denominada Instituto Allende, así como de las demás escuelas que se instalen, con el fin de que se cumplan los objetivos académicos y administrativos para brindar un servicio de excelencia a la población; y, en los casos en que el funcionamiento sea deficiente, aplicar las medidas pertinentes en lo académico, lo administrativo y lo laboral;
e) Adquirir por cualquier título legal los bienes muebles e inmuebles para el cumplimiento de sus fines; y,
f) Celebrar contratos y realizar todos los actos jurídicos que sean necesarios para
el cumplimiento del objeto de la Asociación.
Artículo 12º- El Patrimonio de la Asociación se Integrará con:
La Asociación se obliga a destinar sus activos exclusivamente a los fines propios de su objeto social o fines, no pudiendo otorgar beneficios sobre el remanente distribuible a persona física alguna o a sus integrantes personas físicas o morales, salvo que se trate, en éste último caso, de alguna persona moral autorizada a recibir donativos deducibles, o se trate de la remuneración de servicios efectivamente recibidos.- Esta disposición es de carácter irrevocable. De igual forma, podrán recibir donativos por los que puedan extenderse recibos deducibles de impuestos, gestionando al efecto los requerimientos correspondientes ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
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